
Justapaz brinda acompañamiento integral a familias afectadas por la ola invernal en Córdoba
En Pasto se sembró una idea con raíces profundas. El pasado 16 de febrero, una ponencia sobre Bosques Comestibles reunió a lideresas comunitarias y organizaciones en la Cámara de Comercio para proyectar un modelo que une producción de alimentos, cuidado del suelo y construcción de paz. La iniciativa, pensada para familias caficultoras y de aguacate en Abades, propone transformar la crisis climática en una oportunidad concreta para fortalecer la soberanía alimentaria y la reconciliación con el territorio.
En un esfuerzo por sembrar semillas de esperanza y sostenibilidad en el corazón de Nariño, el pasado 16 de febrero, se llevó a cabo en la Cámara de Comercio de Pasto una ponencia fundamental sobre Bosques Comestibles. Esta iniciativa, que busca implementarse en los territorios de Abades con familias caficultoras y de aguacate, se posiciona como una herramienta clave para fortalecer los procesos de paz y la soberanía alimentaria en la región.
Transformar el suelo para sanar el territorio
La propuesta, liderada por el experto Juan Antonio Hernández, plantea que la crisis climática y social no es solo una historia de pérdida, sino una oportunidad para transitar hacia el mundo que necesitamos. En el contexto de la construcción de paz, el modelo de bosques comestibles busca:
- Seguridad y Soberanía Alimentaria: Garantizar la producción de alimentos propios como base para una paz estable y duradera.
- Gestión Sostenible del Suelo: Utilizar prácticas como la agroecología y la permacultura para recuperar la biodiversidad y el equilibrio de la vida en el sistema.
- Desarrollo Humano Sostenible: Adoptar el paradigma del PNUD para satisfacer las necesidades actuales sin comprometer el futuro de las próximas generaciones en el territorio.
Cooperación y comunidad: El motor del cambio
La jornada destacó la importancia de diferenciar entre «gremios» (plantas que se ayudan mutuamente) y «consorcios» (combinación de especies para imitar ecosistemas naturales), conceptos que reflejan la necesidad de colaboración que requiere la paz en la región.
Las líderes de iglesia participantes calificaron la ponencia como «interesante y fácil de aplicar», aunque manifestaron inquietudes naturales sobre el cuidado de sus cultivos tradicionales de café, las cuales serán abordadas en futuros encuentros. Además, se reflexionó en que las políticas públicas deben estar encaminadas en la lucha contra la pobreza, la seguridad ciudadana y la preservación de los ecosistemas como pilares de la equidad.
La Reconciliación como Base del Desarrollo
En una región que ha buscado históricamente la paz, el proyecto de Bosques Comestibles propone que la crisis climática y social es una oportunidad para dar un paso hacia el mundo que necesitamos. La reconciliación no solo se da entre personas, sino también con el entorno:
- Paz con la Naturaleza: El uso de agroecología, permacultura y agricultura regenerativa permite sanar los suelos y el agua, abordando el cambio climático de forma dinámica.
- Tejido Social e Inclusión: El enfoque busca un crecimiento inclusivo y el empoderamiento de género, fundamentales para la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos humanos.
- Soberanía para la Paz: Garantizar la disponibilidad de materias primas y alimentos asegura que las comunidades tengan una base sólida para su bienestar sin depender de factores externos.
Liderazgo Femenino y Fe: El Corazón de Abades
Un componente vital en este proceso es la participación de las mujeres líderes, muchas de ellas vinculadas a procesos comunitarios y de iglesias en la región. Su rol es transformador, pues actúan como guardianas del territorio y de la armonía familiar:
- Liderazgo Activo: Las lideresas de la región han sido piezas clave en la validación de estas técnicas, aportando una visión práctica sobre la implementación en el terreno.
- Procesos de Fe y Ecología: La metodología se alinea con el paradigma del desarrollo humano sostenible, buscando satisfacer necesidades presentes sin comprometer el futuro de las nuevas generaciones.
- Diálogo y Sabiduría: A pesar de los temores naturales por la protección de cultivos tradicionales como el café, el diálogo constante entre Justapaz y estas mujeres fortalece la confianza y la economía solidaria.
El rol de Justapaz: Tejiendo paz en el territorio
El éxito de esta transición hacia modelos regenerativos descansa en el liderazgo de figuras como Justapaz, quien junto al equipo técnico territorial actúa como facilitador entre el conocimiento de experto y las necesidades reales de la comunidad. El papel de Justapaz y de los promotores territoriales es vital para compartir enfoques dirigidos a lograr un desarrollo sostenible en lo económico, social y ambiental; además ha sido fundamental para fomentar el diálogo con las lideresas locales para ajustar las agendas de actividades a la realidad del territorio, y construir confianzas a partir de los encuentros y la atención a las dudas de los productores sobre la protección de sus cultivos tradicionales frente a las nuevas propuestas.
El Camino a Seguir
El camino a seguir se define como una transición integral donde la reconciliación con el territorio y el liderazgo comunitario son los motores de la paz. El enfoque principal debe ser el empoderamiento de estas mujeres y sus congregaciones en la implementación de «gremios» y «consorcios» agroecológicos, transformando el temor inicial por los cultivos tradicionales en una oportunidad de soberanía alimentaria y economía solidaria. En última instancia, el éxito dependerá de ver la crisis climática no como una derrota, sino como el espacio para construir agronegocios armónicos que aseguren los derechos humanos y el bienestar de las futuras generaciones en Abades.
«Es fundamental seguir trabajando en estrategias que promuevan el cuidado de los suelos para fortalecer los procesos de economía solidaria y la soberanía alimentaria en nuestros territorios».



Por: Gabriel Salazar Mutis





