
Sembrar paz en el nuevo paisaje político: lectura territorial, eclesial y espiritual de la coyuntura 2026-2030

Webinar «Narrativas de Reconciliación y Resiliencia»
El Laboratorio de Saberes Territorial existe desde 2025. Lo cofundaron colectivos juveniles de Valle del Cauca, Putumayo, Chocó y Nariño junto al área de Noviolencia, Objeción de Conciencia y Prevención de Reclutamiento de Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes de Justapaz, en alianza con Comundo desde sus inicios y en el camino con Terre des Hommes Schweiz.

Entre junio y agosto de 2026, este laboratorio recorrió cuatro departamentos del país, Valle del Cauca, Nariño, Putumayo y Chocó, para conocer qué está pasando, qué falta y qué proponen las juventudes para que Colombia ratifique la Convención Iberoamericana de los Derechos de las Juventudes (CIDJ). El resultado son mapeos y agendas distintos por cada proceso, construidos desde realidades específicas, que se suman como un solo mandato territorial. Más de 200 jóvenes participaron en total.
En el Alto Putumayo, los días 29 y 30 de junio, veintiocho personas se reunieron en la Casa Villa Beatriz, en Tabanok (el nombre propio del territorio que el mapa llama Valle de Sibundoy), convocadas por el Movimiento Juvenil Kaméntsá MOJUKT. El proceso estuvo enmarcado en el derecho mayor, el derecho propio y la ley de origen del pueblo Kaméntsá: la forma de construir el mapeo tuvo su propia lógica, anclada en el fuego, en la palabra cuidada, en el baño de luna como práctica territorial. El 2 y 3 de julio, en el Bajo Putumayo, fue el turno del Movimiento Juvenil Campesino MOVICCAAP. Veinte jóvenes de inspecciones y veredas de Valle del Guamuez, Puerto Asís, La Hormiga, Orito, San Miguel, Jordán de Güisía llegaron en moto. Y alrededor del juego, el rio y la reflexión se construyó el mapeo que menciona que las juventudes campesinas conocen las diferentes formas de apropiación del territorio y las violencias, conflictos que estas generan en las comunidades

En Nariño el trabajo se hizo en dos momentos y dos procesos distintos. El 16 de julio, en Pasto, diecisiete jóvenes de la Escuela de Gestores Sociales de Paz identificaron que la falta de espacios seguros para expresarse e incidir, el acoso virtual, la ausencia de acompañamiento en salud integral y la necesidad de territorializar la educación, son situaciones que viven las juventudes. El 1 de agosto, en Providencia, once jóvenes de la Iniciativa Local de Paz completaron el trabajo departamental con un diagnóstico más urgente: el conflicto armado se ha recrudecido y el reclutamiento ocurre a través de las redes sociales.
En Valle del Cauca, los colectivos Saberes de la Calle (Cali), ARPACO y Sembrando Arte (Tuluá) construyeron su mapeo y su agenda desde el lenguaje que los conecta, el teatro, la música, las comunicaciones. Cada disciplina fue también una manera de nombrar las violencias que viven y las propuestas que tienen. Sus agendas hablan de los espacios que se cierran, de la institucionalidad que no consulta, de los liderazgos que trabajan con jóvenes y siguen siendo atacados.

El 31 de julio, AJODENIU junto a Justapaz y varios actores se convocó la Primera Cumbre Juntanza en el Colegio Pedro Grau Arola, en la Zona Norte de Quibdó. Cerca de 120 jóvenes de nueve barrios de la zona, afrocolombianos e indígenas del barrio Obrero, pasaron ocho horas palabreando lo que les pasa y construyendo lo que proponen. Se menciona que existe el reclutamiento desde los doce años, el racismo estructural, violencia contra las mujeres jóvenes, falta de empleo, oferta institucional que no sube a los barrios y el río Atrato que sigue enfermo.
Cada colectivo tiene hoy su propio mapeo y su propia agenda, una por territorio. El proceso del pueblo Kaméntsá no es el mismo que el de los jóvenes campesinos del Bajo Putumayo, y el de la Zona Norte de Quibdó no es el de Providencia. Esa especificidad es exactamente el punto. El siguiente paso es el Congreso de la República, con aliados que acompañen el proceso desde sus dimensiones comunicativa, pedagógica y jurídica. Colombia firmó la CIDJ en 2005 y todavía no la ha ratificado. Las juventudes de cuatro territorios ya tienen algo para decirle a quienes tienen el poder de cambiar eso.





